D-Nutrisse

Huesos y Músculos/Defensas

Conserva tu sistema óseo muscular fuerte y sano, fortaleciendo además tu sistema inmunológico, aumentando la absorción de calcio y fósforo a nivel intestinal, gracias a la vitamina D3


La vitamina D3 es un esteroide, liposoluble, también llamado calciferol, las formas de obtenerla es a través de la piel gracias a la luz solar, pero hoy en día cada vez nos cuidamos más de la exposición al sol, previniendo el envejecimiento prematuro y cáncer de piel; en nuestra dieta por alimentos que la contienen, como huevos, pescado, lácteos y algunos aceites, pero no siempre la alimentación nos proporciona los niveles óptimos que el cuerpo requiere y por la toma de suplementos de D3.

La vitamina D3 actúa estimulando la absorción de calcio y fósforo a nivel intestinal, reabsorción de calcio a nivel renal, imprescindibles para la formación normal de los huesos y de los dientes por la mineralización del sistema óseo en todas las edades de la vida.

La falta de vitamina D3 puede causar raquitismo en los niños y osteoporosis en adultos, su deficiencia además puede provocar que la función muscular se altere y se realicen diagnósticos erróneos de alguna patología.

Interviene además en los procesos y regulación del sistema inmunológico, cardiovascular y podría tener propiedades antitumorales. Tiene una participación importante en el tratamiento de enfermedades autoinmunes y mantiene buen funcionamiento del sistema respiratorio, previniendo infecciones.

Algunos de los principales síntomas de niveles insuficientes de vitamina D3, son cansancio, fatiga, desánimo, nerviosismo, insomnio, debilidad muscular, caries, ganas de comer cosas dulces y gingivitis entre otros.

¿En qué Personas es Recomendable su Suplementación? El déficit de vitamina D3 es cada vez más común, hasta el punto de considerarse un auténtico problema de salud pública en algunos grupos vulnerables como las personas de edad avanzada.

  1. Los recién nacidos tienen pocas reservas de vitamina D, por lo que se inicia su suplementación en gotas, como prevención del raquitismo, en el caso que la madre no tenga suficientes reservas en la leche materna, además que no deben exponerse al sol.
  2. Mayores de 50 años van perdiendo la habilidad de convertir los nutrientes en vitamina D y por otro lado los riñones empiezan a disminuir el funcionamiento que tenían cuando más jóvenes.
  3. En la tercera edad, su falta aumenta el riesgo de caídas por debilidad muscular y osteoporosis. Se está investigando y relacionando su déficit con el Alzheimer (90 % tienen déficit).
  4. En personas con obesidad, al ser una vitamina liposoluble, queda atrapada en los depósitos de grasa, y por lo tanto la biodisponibilidad disminuye. A la vez, los niveles bajos de vitamina D3 influyen en la baja producción de leptina por parte del tejido adiposo (hormona producida por el tejido adiposo para disminuir el apetito).
  5. Personas de piel oscura porque tienen menos capacidad de producir vitamina D del sol.
  6. Personas que toman medicamentos que afectan el metabolismo de la vitamina D, como la colestiramina (contra el colesterol), anticonvulsivos, corticoides, antimicóticos y medicamentos contra el SIDA.

Es una de las vitaminas que no deben consumirse en exceso, demasiada haría que el intestino absorba más calcio que el necesario, el que se depositaría en los tejidos blandos como los tendones, el corazón y los pulmones, posible daño renal y probabilidad de cálculos, problemas gastrointestinales, hasta desorientación y confusión. El exceso de exposición al sol no causa intoxicación por vitamina D3 porque el cuerpo limita la producción.

Modo de uso: 2 cápsulas diarias (1.600U)
Presentación: 90 cápsulas.
Ingredientes: vitamina D3